



Ésta es una de esas cosas maravillosas que tienen los blogs, el correo electrónico y demás artilugios que nos acompañan a diario: la posibilidad de ponernos en contacto con poetas a los que no hemos visto nunca.
Modesto Calderón –a quien sólo conocemos virtualmente– nos mandó estos poemas que le publicamos en el número cinco de Hache, así que súbanse con nosotros y disfruten con estos versos.
