sábado, 10 de abril de 2010

LOS 'ATRACTORES EXTRAÑOS' DE JAVIER MORENO































Desde enero está en la calle el último libro de Javier Moreno: 'Atractores extraños'. Un libro de relatos (parte de la Colección Imaginatio de la editorial InÉditor) con una ingente cantidad de conocimientos científicos, literarios, artísticos, filosóficos y teóricos a sus espaldas, pero resueltos con una sencillez magistral.
Javier, que publicó con nosotros en los números 1 y 3 de la revista, ha sido una de las personas que más y mejor ha hablado de Hache, por eso queremos dejar, por primera vez, un relato en el blog.


THE BABY AND THE SATELLITE

xLa furgoneta deja la autopista, avanza un par de kilómetros a través de una carretera comarcal y después gira a la derecha para tomar un camino de tierra. Finalmente se detiene junto a un campo de arroz. Yukio, el conductor, echa el freno de mano y deja el motor encendido. A través del parabrisas pueden verse los primeros rayos del amanecer. En el lateral de la furgoneta de color amarillo se lee en grandes caracteres rojos: FAST TRYP: RENT A CAR. Junto a las letras aparece el dibujo de un satélite tipo Sputnik.

-Qué os parece el sitio -dice Yukio.

-Muy bien -responde Makiko a su espalda, sentada en una de las dos filas de asientos de pasajeros del Mitsubishi.

-Como cualquier otro -añade Matsuo, sentado atrás junto a Makiko.

-¿Y a ti, Megume?

xMegume, en el asiento del copiloto, guarda silencio. Observa con detenimiento un par de garzas que picotean hundidas en el fango, apenas a un centenar de metros de la furgoneta.

-Aunque hubiese preferido una furgoneta de color azul. ¿Sabéis?, el azul es mi color favorito.

xxYukio sale de la furgoneta, camina hasta la parte de atrás del Mitsubishi y abre la puerta trasera. Después de un par de minutos vuelve a cerrar la puerta y regresa al asiento del piloto.

-Listo –dice, girándose y sonriendo a los pasajeros.

Megume sigue absorta en la contemplación de las garzas.

-¿Durará mucho? -pregunta Matsuo.

-Quince minutos, más o menos -respondeYukio.

-¿Sabéis? -dice Makiko- Hoy es mi cumpleaños.

-Felicidades -gritan a coro los chicos.

-¿Por qué no pones algo de música? -pregunta Matsuo.

-De acuerdo, ¿qué preferís?

-No sé, cualquier cosa.

-¿Tienes ese CD de Micah P. Hinson? -pregunta Makiko-. Sería perfecto.

-Desde luego -dice Matsuo.

-Creo que está por aquí.

xxYukio abre la guantera, saca un estuche de cedés y busca en su interior. Coge un disco y lo introduce en el reproductor. Suena la música.

-Qué bueno -dice Makiko.

-Perfecto -añade Matsuo.

Mientras tanto, Megume ha sacado el móvil y escribe un mensaje.

-¿Para quién es eso? -pregunta Yukio.

xMegume guarda silencio.

-Para quién es eso, te digo.

-Para mi madre -responde Megume.

-No deberías hacerlo -dice Yukio.

Megume continúa pulsando las teclas del móvil.

-Habíamos decidido deshacernos de todos los aparatos -sigue Yukio-. Siempre tienes que joderlo todo.

-Déjala, Yukio, no es momento de discutir.

-Es fantástico -dice Makiko, concentrada en la música. Respira hondo.

-¿Es mejor hablar o guardar silencio? -pregunta Matsuo.

-Da lo mismo, creo -responde Yukio.

-Pues entonces prefiero seguir hablando.

xMegume guarda el móvil en su bolso. Un bolso tan grande que casi podría meterse dentro, con dos peluches colgando de las asas. Uno de Micky Mouse y otro de Pluto.

-¿Has acabado ya? Perfecto.

-Si queréis que os confiese una cosa. Yo os creía la pareja perfecta -dice Matsuo.

-Apenas hace dos horas que nos conocemos y te permites sacar conclusiones.

-Lo digo por el viaje, y después en el restaurante. Habéis pedido lo mismo. Vosotros dos, se os ve, hacéis buena pareja. ¿No crees, Makiko?

xMakiko está con los ojos cerrados, ausente, preocupada tan sólo de respirar profundamente. Megume mira otra vez por la ventanilla. Las garzas han desaparecido. Siente no haberlas visto levantar el vuelo. Lo siente de veras.

-Oye -dice Matsuo-, creo que deberíamos chocar las manos, darnos un beso. Algo así.

-Estoy de acuerdo -dice Yukio, tendiendo una mano a Matsuo.

-¿Qué tal un beso, Makiko?

-Bueno, siempre quise besar a un desconocido.

Se besan. Se ríen.

Yukio acerca su rostro al de Megume, que continúa mirando a través de la ventanilla.

-Por los viejos tiempos -dice Yukio.

Megume se vuelve, mira a Yukio durante un instante y se gira de nuevo.

-No debería haber rencor entre nosotros, no en este momento.

-No es rencor -dice Megume sin despegar la mirada de la ventanilla-. Sencillamente no me apetece.

-¿A qué te dedicas? -le pregunta Matsuo a Makiko.

-¿Qué importa eso?

-Me gustaría saberlo. Al fin y al cabo nos hemos besado.

Makiko sonríe.

-Soy cajera en un supermercado.

-¿Dónde?

-En Kobe.

-¿Y tú?

-Yo soy programador informático.

-Estupendo. ¿Y vosotros?

Yukio y Megume permanecen en silencio. Como si no hubiesen escuchado la pregunta.

-Soy profesora -dice finalmente Megume-. Niños de cuatro a diez años.

-¿Y tú, Yukio? -pregunta Matsuo.

-Tengo mi propia empresa -responde Yukio mirando el retrovisor.

Toses de Megume.

-¿Cuánto tiempo ha pasado? -pregunta Matsuo.

Yukio mira el reloj de la furgoneta.

-Cinco minutos.

-¿Sabéis? -dice Makiko-. Estoy encantada de haberos conocido. Aunque sea de este modo. Hace años que no me encontraba tan bien. No se me ocurre mejor manera de celebrar mi cumpleaños.

xxMatsuo mira a Makiko intentando obtener algún tipo de deducción. Algo que explique su euforia. Luego tose, hasta cuatro veces.

-¿Y qué tal el negocio? -pregunta Matsuo cuando logra recuperarse.

Yukio mira a Matsuo a través del retrovisor.

-Mal. Los hombres son imbéciles. La especie es imbécil...

-Hasta el universo es imbécil -añade Matsuo.

-Ahí te equivocas. El universo es perfecto. El universo es lo que hay. Y eso está bien.

Se gira. Mira directamente a Matsuo.

-El mayor defecto del hombre consiste en que es un mal conductor de la realidad.

-Ya -dice Matsuo, sin convicción-. Es una buena teoría.

-No es una teoría. Es la realidad. Esta canción, por ejemplo.

Matsuo escucha en silencio, buscando una explicación a las palabras de Yukio.

-Es fantástica -insiste Makiko.

-Es una mierda -dice Yukio-. Una impostura. Una burda imitación de una situación real. La nuestra.

-Pues a mí me gusta.

Makiko no parece dispuesta a rendirse.

-Una prueba de tu carácter sentimental -añade Yukio; y tuerce los labios en una mueca sarcástica.

xMegume ha sacado mientras tanto un pequeño cuaderno del bolso y anota algo en él con un lápiz moteado de purpurina fucsia.

-¿Se puede saber qué coño haces? Quedó claro que no dejaríamos ninguna nota. ¿Te has empeñado en joderlo todo, o qué?

xMegume no se inmuta. Sigue moviendo el lápiz. De vez en cuando levanta la vista y observa el paisaje al otro lado de la ventanilla. Yukio acerca su cabeza al cuaderno y ve un dibujo. En él aparece el campo de arroz y el pico de lo que parece una garza.

-La pareja perfecta, lo que yo decía -dice Matsuo riendo. Ríe con ganas, exageradamente. Después tose.

-¿Problemas? -pregunta Makiko.

-No, estoy bien. Es el asma. Siempre tuve problemas para respirar.

-Sin embargo, para mí es como un pedo enorme. Siento que me adormezco.

-Intenta no dormirte. No me gustaría quedarme sin conversación -tose, de nuevo-. Supongo que es el momento de hacer lo que más nos gusta. A mí, hablar, desde luego. ¿Y a ti?

-Flipar, eso es lo que más me gusta. Y la música.

-Y a ti pintar, ¿no, Megume?

Megume continúa dibujando, en silencio.

-Lo hace sólo por fastidiar. Para no decir lo que piensa en realidad. Megume odia pintar. Siempre ha sido una pésima dibujante.

xMatsuo se coloca al borde del asiento y estira la cabeza para mirar el dibujo de Megume.

-Eh, qué se supone que son esos bichos, ¿cigüeñas?

-Garzas, son garzas -dice Megume.

-Parece que Yukio tiene razón. Somos pésimos conductores de la realidad.

xMatsuo vuelve a tumbarse sobre el asiento. Makiko tararea la letra de la canción. Repite the dream you left behind, the dream you left behind mientras de sus ojos brota un torrente de lágrimas.

-¿Triste? -pregunta Matsuo.

-No, simplemente escuecen -dice, llevándose la mano a los ojos.

xEn la parte de delante de la furgoneta tose Yukio. Tan fuerte que casi acaba golpeando con la cabeza el salpicadero.

-Ya queda menos -dice Matsuo. Y tose él también-. Oye, todavía no me has dicho qué es lo que más te gusta hacer.

Yukio mete primera y acelera a fondo sin levantar el pie del embrague.

-Exprimir al máximo un coche.

-¡Uao!, como en una disco -grita Makiko. Y agita la mano como si espantase un insecto molesto.

-Eh, vale tío, no es necesario que precipites las cosas.

Yukio levanta el pie del acelerador y vuelve a poner el punto muerto.

-Era sólo una broma.

xMakiko se ha ido acercando poco a poco. Ahora agarra a Matsuo por la cintura mientras sus ojos siguen llenos de lágrimas. Tose. Wasted away... Tararea. Tose. Tararea.

El lápiz de Megume se ha detenido sobre el bloc de notas.

-Y vosotros -tose-. Me gustaría saber... -tose-. Por qué hacéis esto. ¿Estuvisteis de acuerdo? ¿Convenciste a Megume?

xYukio mira a Megume. El lápiz se ha deslizado de su mano abierta y ha ido a parar a la alfombrilla. Su cabeza descansa apoyada contra el cristal de la ventanilla. Echa un vistazo al cuaderno. Faltan las patas de las garzas, que parecen flotar sobre el arrozal. Después se gira y se inclina para evitar el reposacabezas.

-Otra vez te equivocas. Fue ella la que me lo propuso -dice mientras intenta detener la tos con un puño cerrado sobre la boca.

xMatsuo quiere decir algo, pero la tos ahoga las palabras en su garganta. Yukio extiende el brazo en silencio y coge en su mano la de Megume. A su espalda escucha la tos ininterrumpida de Matsuo, que acaba en una especie de ahogo. A través del retrovisor ve al chico agazapado junto al cuerpo de Makiko. Una imagen que acaba empañada por el humo y las lágrimas. Lo último que escucha es el pitido del móvil de Megume. Alguien acaba de mandar un mensaje.

sábado, 27 de marzo de 2010

RAQUEL LANSEROS



















Desde hace ya varias semanas anda Raquel Lanseros, que publicó con nosotros en el número 4 de Hache, presentando este libro que se llevó el XIII Premio Internacional de Poesía 'Antonio Machado en Baeza'.

Dejamos aquí dos poemas de ese libro; además, dos poemas que han sido escogidos por la propia Raquel.


A LAS ÓRDENES DEL VIENTO
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxPara todos los que sienten que no están al mando

Me habría gustado ser discípula de Ícaro.
Hubiera sido hermoso festejar
xxxxxxxxxxxxxxxlas bodas de Calixto y Melibea.
Me habría gustado ser
xxxxxun hitita ante la reina Nefertari
xxxxxel joven Werther en Río de Janeiro
xxxxxla deslumbrante dama sevillana
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpor la que Don José rechazó a Carmen.

Yo quisiera haber sido el huerto del poeta
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcon su verde árbol y su pozo blanco
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxel inspector fiscal
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcon el que conversara Maiakovski.


Me habría gustado amarte. Te lo juro.


Sólo que muchas veces la voluntad no basta.




IN NOMINE LIBERTATIS

Si es verdad que el rencor
desgasta y envejece lentamente
xxxxxcon su rumor callado de piedra de molino
apuesto por ser joven ahora y siempre.

Mi casa está vacía
xxxxxde chivos expiatorios y culpables.
Acumulo tan sólo
el valor necesario para seguir viviendo
bajo la protección de la alegría.

No me he inclinado nunca por el ánimo fácil
de tomar y obligar. Incluso lo pequeño
se me ha antojado siempre un mecanismo frágil
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcon más de una respuesta.

En mi alcoba no reinan
prohibiciones ni leyes. Mi palabra
es un patio sin llave
donde es bien recibido quien aprecie
la sombra de una higuera y un vaso de buen vino.

No frecuento los presos ni los jueces.
Sentencias y dictámenes les dejo
a aquellos que no dudan. Yo sólo estoy segura
que amo la libertad y sus orillas.

Cuando falte, buscadme entre las alas
de un pájaro que escapa del invierno.
Con las manos vacías se hace mejor camino.
No me pesan los créditos. En este mundo nuestro
toda deuda es de juego.


miércoles, 27 de enero de 2010

ANTONIO LLORENTE ABELLÁN


















Antonio Llorente, que publicó con nosotros en el segundo número de Hache, acaba de ver publicado su tercer libro en la editorial Huerga y Fierro, en una colección dirigida por Antonio Marín Albalate.

Dejamos aquí uno de los poemas de 'Herida', que es el título del libro.


COORDENADAS

Habrá que hacer loa de cualquier cosa.

De la mera contemplación hacer poesía.

Lo mismo ha de dar una nube que un amor,
o la emoción de contemplar un cántaro,
qué cosas...

Y es que hay que rastrear lo sublime,
hacerlo brotar entre las líneas de los versos.
Parece que ahora importa más el papel en blanco
que el sordo rumor de un corazón desmoronado
o el de un alma arrugada en el ocaso
porque siente con el día morirse el mundo.

Hoy hay que hacer poesía de memoria
y medir bien los versos, hacer trampas,
no decir la verdad aunque nos mate,
tanta sinceridad, tanto ripio disfrazado
de soneto matemático y puro.

Poetas de la elegía nos dicen
los poetas sordos y cerebrales
porque no saben escuchar el dulce temblor
de todo lo que vive camino de la muerte.

No saben de las ansias,
no saben del origen
silencioso y turbio
de cada canción que les suena hermosa.
No saben nada de la vida ni han entendido
apenas ningún libro.

Hay que ser como ellos, agasajar
las conciencias de este mundo dormido.

Y ni un llanto, por favor, ni una pena,
y no hablar del yo, que a nadie importa.

Mejor las nubes, las aves, los cántaros,
y todo muy discretamente, y muy bien medido
sin hacer ruido, por dios, que nadie se moleste.


martes, 12 de enero de 2010

NUEVA RESEÑA DEL NÚMERO 5 DE HACHE


















Mientras esperamos que se solucionen los problemas que han impedido que desde hace algunos meses esté el número 6 de Hache en la calle, agradecemos que Mario Paz González nos haya enviado la reseña que del número 5 le ha publicado 'Lectura y signo', la revista de estudios literarios de la Universidad de León.









viernes, 18 de diciembre de 2009

ANTONIO MARÍN ALBALATE


















Antonio Marín Albalate, que publicó con nosotros en el primer número de Hache tiene ya en la calle el libro del que nosotros le publicamos aquellos poemas inéditos en el número con el que iniciábamos esta locura en negro y plata; de hecho, el libro (publicado por Ediciones Vitruvio) lo presenta esta misma tarde en La Casa del Libro de Madrid junto a Luis Eduardo Aute y Pablo Guerrero.
Dejamos aquí el poema que aparece en la contraportada del libro.


AÑOS IMAGINANDO

Si a quien tanto te disfruta,
pudiera pedirle tu mano...

Por una temporada.
Por una noche.
Por un segundo sólo...

pedirle tu mano,
Yolanda.

Tu mano...

Eso pienso
–¿existo?–,
viendo venir
a tu marido.

domingo, 6 de diciembre de 2009

PILAR FRAILE EN 'LA REPÚBLICA DE LA IMAGINACIÓN'


















Pilar Fraile, que publicó con nosotros en el número 5 de Hache, acaba de aparecer en la antología 'La República de la Imaginación' compartiendo páginas, entre otros, con Juan Carlos Mestre.
Dejamos aquí algunos poemas de Pilar Fraile publicados bajo el título de 'Antídoto':


EN MÍ el dolor busca su nombre.

Saciado de mi sed recita
el himno del hueco y de la carne. El animal.




HERIDO DE tierra concibo
el abandono. Dejar
sobre el lecho de este cuerpo
el peso de la sangre.




AL FONDO del olvido
una vez más. Fiel a su deber
está la carne
como hambre detenida.




CANSADO DE mentir mi corazón
repite el rumor de los caballos.

jueves, 12 de noviembre de 2009

ANTONIO LUCAS (de 'Los mundos contrarios')


















Este blog ha cumplido ya dos años y una de las mejores maneras que tenemos de celebrarlo es recordar que hace un año les comentábamos que Antonio Lucas había ganado el XXX Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla. Pues bien, el libro con el que ganó dicho concurso ya está en la calle, se llama 'Los mundos contrarios', y en él aparecen dos poemas que vieron por primera vez la luz en el número 4 de Hache; uno de ellos es este

CÉSAR VALLEJO


No hay sílaba de indio más quebrada.
No cabe en la mano tanta tristeza, ni en jueves.
No puedes oírme, pero yo te digo.
No puedes oírme aunque te escriba a gritos,
del revés, crucificado,
o deje caer en punta, sobre fieras cúpulas de orden,
una forma azul de corazón, un pan recién nacido.

*

Ignora el pájaro tu pecho forjado en la ternura,
el linaje de tu frente con querencias a la noche.
Ignora el fulgor del cáliz tu cadáver de pobre con corbata.
El miedo ignora que su sangre fue antes lágrima en tus venas.

*

Quisiera para tu gloria la ciencia prieta de una rosa.
Quisiera para esta tarde el álgebra de tu extravío.
Quisiera el amor sin dinamita...
pero más allá y más cerca de cuanto la luz esconde,
quisiera en el surco de tu nombre, y en tu costado mestizo,
y en tu estatura con hambre, fundar una hermandad oscura
como la carta astral de los naufragios.

miércoles, 14 de octubre de 2009

VICENTE LUIS MORA


































Vicente Luis Mora, que publicó con nosotros en el número 5 de Hache, acaba de ver publicado en la editorial Pre-textos su nuevo libro: 'Tiempo'.
A algunos nos parece que es uno de los mejores libros de Vicente Luis (por no afirmar rotundamente que es el mejor).
Un par de poemas del libro:

Los granos de yeso,
en su origen,
son transparentes;
es el roce lo que cambia
la refracción de la luz
y los vuelve blancos;
como a nosotros,
es la herida
lo que les da
carácter.



La noche cristaliza.
El frío penetra
cada poro
y llega hasta la sangre.
Circula
su fuego
por mi cuerpo.
Noto un peso.
Una presión
que me hunde
levemente
en la arena.
No la gravedad,
es algo más.
Recuerdo
la energía oscura,
aún sin explicar,
que mantiene acelerado
y en expansión continua
y geométrica
al universo.
El cielo es negro ahora,
pero además,
en un 74%,
es inexplicable.
Las galaxias se separan
unas de otras velozmente
y cada vez más rápido,
porque el universo
se hincha
desde dentro
a sí mismo,
como si quisiera
reventar.
Si hay Dios,
es un suicida,
y si no el Caos
hace honor
al nombre.

martes, 29 de septiembre de 2009

SANDRA SANTANA


















Como las cosas no son muchas veces como uno quiere que sean, no hemos podido volver a traer antes a este blog el nuevo trabajo de Sandra Santana, que publicó con nosotros en el número 3 de Hache; y es que hace unas semanas que vio la luz la traducción que ha realizado del austríaco Peter Handke.
Sobre el poeta, escribía hace unos días Jaime Siles: “Como casi todos los poetas europeos de su generación, el austríaco Peter Handke, nacido en 1942, concibe la escritura como una continua y concéntrica reflexión sobre el yo y el lenguaje: «Con la palabra YO comienzan las dificultades», dice el undécimo poema de su primer libro, y la angustia de los límites del habla sirve tanto de autoironía como de estímulo a este inteligente, crítico y lúcido creador, más atento a las percepciones y perplejidades que la ficción del yo procura que a los juegos fónicos que la representación língüistica produce…”.

Y aquí tienen uno de los poemas:

PAPELES

El maestro cantor Mazetti.
Lilly, una muchacha.
El señor Amtsgerichtsrat en persona.
El mono Mamok.
Rot, el portador de sillas.
Franz, camarero.
La esposa del ingeniero del tercero izquierda.
Un buffetier del circo,
Flora Baumscheer.
Una dama.
Un hombre que dobla una esquina.
El barón con el crespón de luto.
Baruch, comerciante judío.
Una señora de Bern.
Un vigilante de vía.
Anomalías y gente de la Oktoberfest.
Dos costureras.
Zapadores. Huéspedes. Criados de librea. Campesinos.
Pueblo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

EDITORIAL DEL NÚMERO 6 DE HACHE


















La publicación de este número 6 de la revista H se ha retrasado casi 4 meses, pero esto nos permite sumarnos al año Gaya (celebración de su centenario) –que habrá comenzado aproximadamente cuando esta revista salga a la calle–, ilustrándola con los magníficos apuntes y dibujos de Ramón Gaya.
Hemos querido comenzar con la herencia de Claudio Rodríguez (Siempre la claridad viene del cielo...) en boca, esta vez de Javier Moreno, quien recoge el eco de aquella primera refutación de Ángel Guinda: “No siempre la claridad viene del cielo”. Nos ponemos en la actualidad con los versos de algunas de las poetas que conforman la antología “La manera de recogerse el pelo, generación bloguer”, como Ana Pérez Cañamares, Isabel Bono y alguna otra que, como Luna Miguel o Eva Vaz, son conocidas sobre todo por su presencia en la blogosfera. Es un lujo poder mostrar poemas inéditos de tantas voces distintas, contar con textos de Jordi Doce, Vicente Muñoz Álvarez, Marta López Vilar o José Luis Piquero; como es un placer enseñar las primeras creaciones de autores como Pedro Sánchez Martínez. Además, hemos tenido la suerte de conocer a Lara Moreno, que nos ha puesto en contacto con Roberto Terán y David J. Calzado.
Entre estas páginas aparecen poemas de Sergio C. Fanjul y Camilo de Ory, quienes junto a Javier Moreno, aparecen mencionados por Manuel Rico como tres de los siete autores emergentes más importantes de la poesía actual escrita en España.
Y para cerrar este número traemos a nuestras páginas versos de Victoria Lovell, Eduardo D’Anna y Héctor Berenguer, poetas de Rosario (Argentina) que han elegido nuestra revista para mostrar parte de su quehacer.