domingo, 3 de abril de 2011

EL NÚMERO 6 DE HACHE (y VI)

























El último autor del que teníamos poemas que queríamos incluir en el número 6 de Hache y que terminó con esos versos publicados a nivel nacional era Camilo de Ory. Esos poemas terminarían formando parte de 'Por qué sólo beso a las estatuas' el libro que le publicaría la sevillana editorial Renacimiento.

sábado, 2 de abril de 2011

EL NÚMERO 6 DE HACHE (V)

























Otro de los poetas que queríamos incluir en aquella Hache 6 era José Luis Piquero. Los poemas que tuvimos la oportunidad de publicarle y que no pudimos por esta maldita crisis acabarían formando parte de 'El fin de semana perdido', el libro que le publicaría la editorial catalana DVD.
Disfruten con sus versos.

viernes, 1 de abril de 2011

EL NÚMERO 6 DE HACHE (IV)

























Otra de las autoras que queríamos que estuviese en aquella Hache 6 era Luna Miguel. Los poemas que queríamos publicarle formarían parte de 'Síntomas', el libro que le publicaría la editorial cordobesa La Bella Varsovia.
Disfruten con sus poemas.

jueves, 31 de marzo de 2011

EL NÚMERO 6 DE HACHE (III)





































Continuamos con autores a los que íbamos a publicar en el número 6 de Hache y que terminaron con esos poemas publicados a nivel nacional.
Otra de las personas que queríamos que estuviera en ese número de Hache era Eva Vaz. Los poemas que queríamos publicarle formarían parte de 'Frágil' el libro que le publicaría la editorial Baile del sol.
Disfruten con los poemas de Eva Vaz (Ah, y léanse la reseña que le hace la poeta M. Cinta Montagut).

martes, 29 de marzo de 2011

EL NÚMERO 6 DE HACHE (II)

























Como ayer, seguimos con autores que iban a ver sus poemas publicados en el número de la revista que la crisis no nos dejó sacar.
La segunda persona que queríamos que estuviera en el número 6 de Hache era Ana Pérez Cañamares. Con ella contactamos a través de las redes sociales y desde el primer momento fue un lujo conversar con ella e intercambiar opiniones y lecturas. Pero es que cuando la conocimos en persona lo que ocurrió fue que nos reafirmarnos en nuestra primera impresión: es una maravilla contar con alguien así.
Los poemas que queríamos publicar de Ana Pérez Cañamares formarían parte de 'Alfabeto de cicatrices' el libro que le publicaría la editorial Baile del sol.
Disfruten con los poemas de Ana Pérez Cañamares si aún no se han hecho con el libro.

lunes, 28 de marzo de 2011

EL NÚMERO 6 DE HACHE (I)





































Una de las cosas que más nos molestó –ya lo comentamos aquí en su momento– de no poder publicar el número 6 de Hache, además de no poder mostrarles los dibujos y apuntes de Ramón Gaya, fue que habíamos vuelto a acertar en la elección de algunos poemas/poetas.
El autor con el que íbamos a abrir ese número era Javier Moreno; además, con poemas que formarían parte de 'Renacimiento' el libro que le publicaría la editorial Icaria.
Disfruten con los poemas de Javier si aún no se han hecho con el libro.

domingo, 27 de marzo de 2011

MÁS NOTICIAS SOBRE CRISTINA MORANO



















Últimamente no hemos dejado de dar noticias sobre Cristina Morano, la diseñadora y maquetadora de Hache; pues en ello seguimos.
Si aún no lo saben, el penúltimo libro de Cristina, 'El arte de agarrarse', de la cordobesa editorial La Bella Varsovia, ha salido a la calle en su segunda edición, y si se preguntan por qué aquí dejamos otro de los poemas del libro:

LA HERIDA AJENA

Pero tú descortézate, ven,
descortézame de mi palabra.

Paul Celan


Vengo a la herida,
la describo.

Hay un gato rubio, un televisor,
sartenes, libros, pájaros, extraños en el parque,
y una mujer que a veces soy yo
y a veces segrega esto de sí
para escuchar de nuevo.

Y lo aprendido es:
no basta con echar la desgracia de uno,
el dolor continúa si escuchas:
en el piso de abajo, un matrimonio africano
baldea el suelo de la cocina,
una niña grita dentro de la casa,
el esposo se apresura con un trapo.
Para sangrar de nuevo tantas vueltas.

Cuánto vale una palabra.
Soledad: una nuez en la carótida
latiendo cada día.

Culpa: gasa de sombra entre mis ojos y el mundo,
qué terrible descarnadura
la del que mira sin piedad,
en su juicio no habrá tampoco atenuantes.

Apuesta: asir
la mano del esposo que nos mira,
creyendo que a su igual se dirige
sin sospechar que las heridas
nos cercan hasta tejer una corteza
de gestos y palabras,
y en ese caldo nos cocemos.

¿Tanto vale una palabra
para no renunciar a lo que nombra?

Mi nombre significa "la ungida con el óleo",
la manera en que los antiguos
señalaban a sus reyes;
mas si pudiera ir veinte años atrás,
aquel día en el campo,
le diría a mi padre:
no me enseñes a disparar,
enséñame a ser dulce, descortézame
de mí.

Esta palabra sirve
para el chacal y su comida,
pero de qué hablaré cuando mi esposo
con el pelo enaguado a las espaldas,
se levante hacia mí desde el mar y me pregunte.


















Además, Cristina estuvo presentando su último libro, 'El ritual de lo habitual', de la madrileña Amargord ediciones, en La Casa del Libro en Madrid. En aquella presentación, José Ángel Barrueco decía:
"En El arte de agarrarse, el anterior libro de Cristina Morano, a mi entender una poeta con mayúsculas, leemos estos dos versos en el arranque de un poema:

Vengo a la herida,
la describo.


Y eso es, precisamente, lo que ha vuelto a hacer la autora en este libro, El ritual de lo habitual, cuyo título se corresponde con el de un álbum de Jane’s Addiction: lo que ha hecho es acercarse a las heridas, hurgar en ellas con pericia, describirlas con maestría…

El ritual de lo habitual, aunque es un poemario, podría haber sido un libro de relatos a la manera minimalista de Raymond Carver, o una de esas películas independientes del cine norteamericano, fragmentadas en episodios, y cada uno de ellos protagonizado por un personaje distinto.

Porque en sus páginas se nos cuentan historias. Historias de mujeres. Historias de mujeres reales, famosas o inspiradas en lo que ella ha oído en las calles o visto en las noticias. Los títulos de cada poema son extensos: confieren un nombre o un apodo a cada mujer, aluden a su profesión o a su característica más destacable. Los nombres de esas mujeres contienen su importancia, porque mediante esos nombres ella las vuelve más cercanas, logra que vivan en el papel, que respiren entre líneas: Sabrina, Nieves, Ana, Maruja, Francisca…

Están, por un lado, las mujeres célebres. De ellas, Cristina jamás revela el apellido, pero nos proporciona los suficientes datos para que sepamos sus identidades. Por ejemplo: Nieves Álvarez, Elena Salgado, Sylvia Plath…

Están, por el otro, las mujeres anónimas. Las mujeres fuertes, las que luchan a diario entre sus trabajos brutales y su cargamento de hijos, facturas y responsabilidades: Emilia, Asifa, Ileana…

Si las juntamos a todas, el lector percibirá una honda preocupación por las múltiples aristas laborales en las que la mujer actual trata de sobrevivir: tenemos a la modelo, a la poeta, al ama de casa, a la recolectora de fresas, a la mendiga, a la estudiante… Un abanico de posibilidades, de vidas y de tramas, que le sirve a Cristina para ejecutar su danza alrededor de varios temas de suma importancia: el abuso de poder, la injusticia, la obediencia ciega…

Cristina Morano ha escrito poesía de la auténtica, de la que duele, con elementos y ambientes muy difíciles de capturar en un poema: la épica de los centros comerciales, la política, o esa trabajadora sometida y brutalizada…
Son ejemplares, por citar dos casos, los poemas dedicados a Maruja, una estudiante de peluquería, y a la estrella mediática Belén Esteban. Porque, en ambos retratos, Cristina nos descubre sus heridas. Observen la precisión con la que, en cuatro versos, describe a Belén Esteban:

De canija soñaba con tener una casa
en un sitio mejor y con verde;
ya estaba cansada en el sueño,
así que imagínate ahora.


O veamos el modo en que sintetiza a esa estudiante de peluquería en los siguientes versos:

¿O seguirán pasando las horas
hacia ese sábado de chandal y perros
en los centros comerciales?
A los cuarenta todavía
tenemos cara de niñas.


Resulta refrescante, además, la manera en la que Cristina introduce en los poemas citas de Allen Ginsberg o Anne Sexton, alusiones a J. G. Ballard o a Jim Carroll, letras de canciones de Burning o frases de películas.

De manera que se dan la mano la cultura popular, las vidas desgraciadas y las cuitas de las celebridades, y todo ello sin desatender ese análisis del poder y de la obediencia. Manejar tantas referencias y tantas críticas al sistema que ha tratado de subyugar a la mujer no es fácil: y, en la empresa, ella sale victoriosa.
Por eso me parece explosivo este poemario breve, fantástico, único en su especie, titulado El ritual de lo habitual."




















Pues bien, resulta que el próximo día 7 de mayo, en el mítico Libertad8 de Madrid, se presentará la colección en la que se encuentra este último libro de Cristina.
Así que, a modo de celebración de esa maravillosa noticia, dejamos aquí otro de los poemas de este libro:

SOR JUANA: MIEMBRO DE LAS HERMANAS DE LA CARIDAD, DESTINADA EN EL ORFANATO DE SANTA FLORENTINA, EN MURCIA

Ellos lo saben todo.
Excepto a quién llamar
si en medio de una pesadilla
se despiertan por la noche.
Esa culpa.
La niña rubia da miedo:
se ríe como las viejas del burdel,
desdentada a los once años;
y la sudamericana que sale
cantando a la calle
no sé si es más lista
o más tonta que el resto
de los pequeños.

Aquí sólo sonríen los bebés:
los recién llegados,
pero a los dos días
ya saben dónde están:
están en el sitio
donde fueron abandonados;
esa conciencia del no-ser-para-nadie
es lo que se les mete en los ojos,
esa culpa.

Me llaman hermana.
¿Qué simboliza tanto dolor?
¿De qué es arcano el huérfano?
A veces, no lo soporto;
entonces no rezo, no sirve.
Me pongo a pelar patatas
y les hago ración doble.
No engordan nunca.

lunes, 7 de febrero de 2011

'EL RITUAL DE LO HABITUAL', DE CRISTINA MORANO


















Pueden ver que hace cinco entradas dejábamos constancia de que la diseñadora y maquetadora de Hache había aparecido en la antología 'La manera de recogerse el pelo. Generación blogger' (de la editorial Bartleby) y que había publicado 'El arte de agarrarse' (en la editorial cordobesa La Bella Varsovia).
Pues bien, desde hace unos días está localizable el nuevo libro de Cristina Morano, publicado por la editorial amargord –dentro de su colección Candela–. El libro consta de una serie de retratos de mujeres reales o imaginarias, y se cierra con el poema que escribió para Francesca Woodman; aquí pueden ver lo que hasta ahora se ha publicado de Cristina en el blog de dicha colección.
Y aquí dejamos uno de los poemas del libro, de hecho, el poema que lo abre.


01. SABRINA Y LYNNDIE, SOLDADOS NORTEAMERICANAS CONDENADAS POR TORTURAS EN IRAK

Le dice Sabrina a su esposa:
El veintitrés de junio
fotografié mi primer cadáver.
Desde entonces no puedo
recordar nada si no lo filmo;
no tengo memoria, Kelly,
tengo frames grabados en cedés:
puro plástico y electricidad,
lejos de la carne y de las vísceras.
Apacentamos grandes cerdos rosados
desde su madriguera al terror,
y vuelta a la madriguera. Necesito
un trago, luego fotografío:
lo hago normalmente
con las manos lavadas
cuando ya no soy yo
la que golpea/ la que obedece.

Piensa Lynndie: debería alejarme
de esta tropa, ni siquiera les conozco,
parece que Sabrina necesita
un dispositivo externo de memoria
para poder asir sus vivencias,
y en cuanto a Charles, espero
que no tuviera sexo conmigo
después de una de tantas
sesiones con los presos,
porque eso significaría
que mi hijo es fruto de una orden
(pues ésto nos ordenaron).
Habíamos cenado con el Presidente
cuando declaró “misión cumplida”
la toma de Bagdad, después
llevamos a cabo las instrucciones
específicas de los superiores.
"Eres bastante terca", me decía mamá,
"pero eso no significa
que no puedas cumplir órdenes".

martes, 1 de febrero de 2011

ANDRÉS GARCÍA CERDÁN














Ya hemos hablado de él en este blog alguna que otra vez. Y es que algunos queremos y admiramos a Andrés como a pocos en este país.
Andrés fue uno de los autores que publicó con nosotros en el primer número de Hache y cada vez que podemos contamos con él.
Hace año y medio ya publicamos aquí que había obtenido dos premios: el de poesía del Ateneo de Alicante y el Ciudad de Pamplona; y ahora le volvemos a dedicar una entrada en este blog porque la semana pasada le fue entregado el premio del XXVI Certamen Internacional de Poesía Barcarola por un libro que lleva por título 'Carmina' del que dejamos aquí dos poemas sacados del blog del propio Andrés y que esperamos poder leer en su totalidad cuanto antes.



LAS LUNAS


jamais réel et toujours vrai.
-Antonin Artaud-

La mañana de un día que no importa
encontré una brecha en el cuerpo
del poema, esa boca
secreta,
escrita en un costado,
con que soñaron Swedenborg y Borges.
En mis propias brechas hurgué
y excavé y traduje.
Las esquirlas de sangre me abrazaron
y ahora vivo, soy, existo dentro,
encantado en la herida,
soñando luz de huesos, nervios, venas.
Cada día que pasa
me muero en una fiesta.
Cada día que pasa nazco en una palabra
maravillosa.
Bajo lunas de carne soy
tejido biológico
para un poema más que amanece y amanece.




STARS


Tenemos fe en el veneno. Sabemos dar nuestra vida entera todos los días.
-Arthur Rimbaud-


Todos los días das tu vida entera.
La das como quien da
por ganado su tiempo
y no regresa ya nunca a la muerte.
Quien vive como si la vida fuera
el encuentro salvaje, el veneno
fértil de una luz nunca vista
aprende a respirar en el lenguaje
de cobre de la flor de la mañana
y en el lenguaje azul
de las alturas sobre las cabezas
y en el lenguaje puro y enigmático
de la tarde que cae –nadie sabe
desde dónde– sobre la noche.
Todos los días das tu vida entera
como quien le hace al cielo
una ofrenda de estrellas extinguidas,
un sacrificio innecesario,
un altar increíble de palabras.

jueves, 27 de enero de 2011

LUIS PABLO NÚÑEZ


















Hace apenas cuatro meses que está en la calle el último libro de Luis Pablo Núñez (a quien tuvimos el gusto de publicarle algunos poemas en el número 4 de Hache); un libro que lleva por título 'Luz Light Licht' y que es, además, el primer libro de la colección de poesía de la editorial Minobitia.
Desde aquí queremos felicitar al editor y al autor del libro y dejamos, de paso, uno de los poemas del libro (de hecho, el poema que abre el libro).

α

Vivir: qué tensa intensidad de nube
Francisco Pino,
Y por qué

Por qué vivimos
Para qué
Hasta cuándo
xxxxxxxxxxxxxLos poetas
nos dan respuestas : Por ti
Por los otros ; Para nada

Pero ninguna basta . Tan sólo
vivir : oír cantar los pájaros

en los prados ; recordar
con cariño los momentos

vividos ; volver a casa
Nada más . Nada menos